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martes, 11 de septiembre de 2018

PARANA .JUICIO ROBOS DE BEBES. INSPECCIONARON CLINICA PRIVADA DE PEDIATRIA

En la continuidad del juicio por robo de bebés durante la dictadura, la Justicia federal realizó una inspección en el Instituto Privado de Pediatría (IPP) .

Durante el procedimiento se pudieron corroborar las reducidas dimensiones del lugar donde se encontraban internados los neonatos, lo que para las querellas refuerza la hipótesis de que los médicos imputados no pudieron haber estado al margen de la internación allí de los hijos de los detenidos desaparecidos Raquel Negro y Tulio Valenzuela. 

El juicio continuará el miércoles a las 9, en la sede del Tribunal Oral, donde se producirá el careo entre los médicos Juan Ferraroti y Alfredo Berduc y se cumplirá con la última audiencia de la etapa testimonial de este proceso por crímenes de lesa humanidad.

La voz del imputado

Hasta el momento Torrealday no prestó declaración en la sala de audiencias, como tampoco lo hicieron sus socios que ni siquiera concurren al juicio. Durante la inspección de este lunes, sí se pudo oír la voz del médico que todos mencionan como quien tomaba todas las decisiones en el IPP. Por ejemplo, confirmó que había solamente cuatro cunas y cuatro incubadoras.

El abogado querellante Marcelo Boeykens destacó este hecho: "La verdad que es la primera vez que declara en el juicio Torrealday y entendemos que lo hizo también en ejercicio de su propia defensa, así que las consideraciones vertidas por el imputado van a ser merituadas por las querellas y deben ser merituadas también por el juez al momento de dictar sentencia como una declaración de defensa".

Los abogados destacaron que se pudo corroborar que "todo funcionaba ahí dentro"; la administración, la enfermería y el registro de las enfermeras de la evolución de los niños.
Tras haber nacido en el Hospital Militar de Paraná, los mellizos Valenzuela Negro estuvieron internados en el IPP entre el 4 y el 27 de marzo de 1978 en el caso de la niña y entre el 10 y el 27 el niño. Fueron anotados con los nombres falsos de "Soledad López" y "NN López" y entregados a personas ajenas a la familia, sin haber dado aviso a la Justicia de Menores. La beba mujer restituyó su identidad en 2008 y el destino del varón continúa siendo un misterio. Los dueños del IPP se han defendido todos estos años diciendo que no se enteraron de estos hechos. (Nota completa en unoentrerios)

viernes, 6 de abril de 2018

"Los genocidas no están para ser reinsertados en la sociedad"

Francisco Gómez, genocida
El nieto recuperado Guillermo Pérez Roisinblit vio el nombre de su apropiador, Francisco Gómez, en el listado de genocidas recomendados por el Servicio Penitenciario Federal para que se les otorgue la prisión domiciliaria, que publicó La Retaguardia en diciembre. Casi al mismo tiempo se enteró de que Gómez había solicitado el beneficio. Allí escribió una catarsis vía Twitter que se viralizó de manera impensada. En tanto víctima, tendrá audiencia con el Tribunal Oral y Federal N°5 de San Martín para dar su posición al respecto. Roisinblit habló con Fernando Tebele en el programa Oral y Público de Radio La Retaguardia y contó las sensaciones que le generó la posibilidad de que su apropiador se calce la tobillera electrónica y vaya para su casa. (Por La Retaguardia) 

Guillermo Pérez Roisinblit es uno de los nietos recuperados por Abuelas de Plaza de Mayo. Es hijo de Patricia Roisinblit y José Manuel Pérez Rojo, militantes de la columna oeste de Montoneros. Sus padres fueron secuestrados y desaparecidos. Guillermo nació en cautiverio, en la ESMA, en noviembre de 1978. Desde ese momento fue apropiado por Francisco Gómez, personal civil de un grupo de inteligencia de la Fuerza Aérea que operó en la zona oeste del gran Buenos Aires. La identidad de Guillermo fue restituida en el 2000. Cuando se encontró con que el nombre de su apropiador estaba en el listado de genocidas propuestos por el SPF para acceder al beneficio de la prisión domiciliaria publicado por La Retaguardia en diciembre del año pasado, sintió miedo y enojo, “una mezcla de sensaciones que no me va alcanzar el tiempo para contar”. Lo que si contó fueron los juicios que condenaron a su apropiador y su participación en ellos: “Lo peor de todo es que el listado lo vi en conjunto con la ratificación del pedido del beneficio del arresto domiciliario. Francisco Gómez afrontó dos procesos judiciales. El primero tuvo condena en el año 2005, por mi apropiación. Solamente le dieron 7 años y medio. Todavía las penas no se habían endurecido. Todavía los derechos humanos no eran políticas de Estado del gobierno. El segundo fue en el año 2013. A mí me citó a declarar el juez (Daniel) Rafecas en Instrucción. Yo declaré todo lo que él me contó de su boca con respecto al cautiverio de mis padres. A los tres días quedó detenido. El juicio se desarrolló en el año 2016. Se conoció como juicio RIBA, la Regional de Inteligencia Buenos Aires que tuvo el epicentro represivo en zona oeste y estuvo a cargo de la Fuerza Aérea. Gómez era personal civil de la Fuerza Aérea, de inteligencia”, explicó Guillermo, que no se quedó de brazos cruzados esperando que su apropiador reciba el beneficio sino que dio a conocer la situación a través de las redes sociales: “Mis amigos me comentaron del listado. Lo empecé a buscar y encontré la nota. Me empecé a llenar de bronca y de miedo. Más tranquilo me senté a escribir el tuit que jamás pensé que iba a tener la trascendencia y que se iba a viralizar como se hizo”, expresó. El mensaje de Twitter al que hace referencia Pérez Roisinblit es, en realidad, una serie de tuits donde cuenta sobre su infancia bajo la apropiación de Gómez, la violencia y las amenazas del genocida y la restitución de su libertad en el año 2000. Allí hace referencia al listado del SPF y a la posibilidad de que el represor accediera al beneficio de la prisión domiciliaria: “¿A qué viene esto? Hace un par de días me notificaron que Gómez está solicitando su detención domiciliaria, y ¡caramba! es uno de los 110 genocidas que el Servicio Penitenciario intenta dejar en libertad". "Es un criminal peligroso, sin ningún respeto por la vida humana que no dudó siquiera en robarse al hijo de sus víctimas. ¿Lo van a dejar en libertad?", escribió en la red social hace casi un mes.

Los oídos de la justicia

Guillermo visitará el TOF 5 de San Martín para expresar su desacuerdo con el otorgamiento de la prisión domiciliaria a Gómez. El Tribunal, que está obligado a escucharlo en una audiencia, decidirá si le otorgan el beneficio al genocida: “Gracias a lo que se conoce como Ley de (Protección a) Víctimas (de Delitos), una ley sumamente positiva de lo que se ha legislado en este gobierno, me tuvieron que ratificar (la audiencia). Además me asiste el derecho de ser escuchado en una audiencia por el Tribunal antes de decidir. Más allá de lo que yo pida, el Tribunal termina decidiendo de manera independiente. Tiene la obligación de escucharme. Yo ya solicité ese derecho. También, con Abuelas, pusimos a disposición como parte a dos peritos; un médico clínico y un psicólogo, para que evalúen el estado de salud de Gómez. No es el único requisito, más allá de que algunos jueces así lo entienden. Tiene que haber algo más que el tema de la edad. Tiene que haber alguna patología, algún estado de salud agravado como para que se lo otorguen. Aun así tampoco tiene ninguna obligación ni el juzgado ni el Tribunal. En el común de la gente está instalado que pasando los 70 años les corresponde el beneficio del arresto domiciliario. La verdad que 70 no es tanto. Después de la última reforma previsional, 70 años es la edad a la que se va a jubilar un varón. ¿Voy a dejar de tener miedo porque es un viejito Francisco Gómez? No, la verdad que me sigue aterrorizando. Yo tengo mi cabeza llena de los recuerdos de las cosas que me hizo vivir. A mí directamente nunca me aplicó ningún tipo de violencia física. Yo tuve que ser testigo de cómo le propinaba golpizas brutales a su ex esposa, a mi apropiadora, al punto de dejarla en el hospital en más de una oportunidad. También la amenazaba con armas blancas y con escopetas. Es un ser sumamente violento”, definió Pérez Roisinblit en conversación con Oral Y Público.

Las amenazas y los miedos

El peligro de la concesión del arresto domiciliario no reside solamente en dejar en manos de un dispositivo electrónico el accionar de un genocida. Aun con un funcionamiento correcto de la tobillera, el represor puede mantener reuniones telefónicas y presenciales de las que no queda ninguna constancia; eso sería una desmejoría clave en la seguridad, siempre partiendo de la base de que las visitas a la cárcel quedan registradas. En definitiva, puede seguir operando y ese es uno de los mayores temores de Guillermo, que ya fue amenazado de muerte por su apropiador: “En el juicio RIBA, después de todo el material probatorio que se incluyó en la Instrucción y después en el juicio oral y público, quedó determinado que eran entre 30 y 33 agentes que estaban en la RIBA. Sin embargo, solo fueron juzgados 2: mi apropiador y el jefe de la RIBA. Quedan 28 agentes de inteligencia de la Fuerza Aérea que tranquilamente pueden realizar el trabajo de Gómez. No son investigados ni nada. Incluso algunos de esos agentes fueron sugeridos por la defensa en el juicio RIBA”, contó.

Por último, Guillermo Pérez Roisinblit, Guillo para sus amigos y para la familia que tanto lo buscó, reflexionó acerca de este peligro que representa sacar de las cárceles a los genocidas, que por la gravedad de sus crímenes y por su silencio respecto a las víctimas continúan perpetuándolos: “Es necesario que nos escuchen a las víctimas. Es necesario que sepan que (los genocidas) no son personas que están adaptadas ni listas para ser reinsertadas en la sociedad porque en ningún momento se arrepintieron de lo que hicieron y nunca aportaron ningún tipo de datos. Estamos hablando de los crímenes más aberrantes que repudia toda la humanidad. Nunca aportaron ningún tipo de datos e incluso, algunos como Astiz han reivindicado lo que hicieron y juraron que lo volverían a hacer. Estamos desprotegidos y me da a pensar en qué punto repara o no la justicia. Yo fui víctima desde antes de haber nacido. Fui secuestrado desde el octavo mes de gestación. Conmigo cometieron un delito de 21 años hasta que me encontraron y me devolvieron la identidad. Ahora tengo que ser víctima de nuevo. Tengo miedo. La justicia así no me repara en nada”, cerró.

martes, 5 de diciembre de 2017

La nieta 126 encontrada es hija de Violeta G.Ortolani y de Edgardo Garnier

4 diciembre, 2017 Redacción InfoBis

Las Abuelas de Plaza de Mayo encontraron hoy a la nieta 126 y si bien la organización brindará detalles mañana al mediodía en una conferencia de prensa, Infobis, está en condiciones de dar un adelanto exclusivo.

La nieta 126 encontrada a través de la incansable lucha de Abuelas, es hija de Violeta Graciela Ortolani, quien cuando tenía 23 años y estaba embarazada de 7 meses fue secuestrada el 14 de diciembre de 1976. Se había casado con el entrerriano Edgardo Garnier.

Violeta nació en Buenos Aires el 11 de octubre de 1953, pero al morir su madre, su padre se radicó en Bolívar. Juntos, pasaron algunos años hasta que la mujer se trasladó a La Plata para comenzar sus estudios universitarios.

Edgardo nació el 7 de agosto de 1955 en Concepción del Uruguay, provincia de Entre Ríos. Su familia lo llamaba “Edgar” o “Rober” y sus amigos “El Chueco” o “El Pato”.

Ambos militaron en la FAEP, y particularmente Edgardo también lo hizo en la JP y Violeta en la JUP. Luego compartieron su militancia en la organización Montoneros.

Sus compañeros la llamaban “La Viole” y a él “La Vieja Bordolino” o “El Viejo”.

Violeta fue secuestrada el 14 de diciembre de 1976 en el Barrio La Granja, La Plata. Edgardo fue secuestrado el 8 de febrero de 1977 en la ciudad de La Plata. La joven estaba embarazada de ocho meses. Pensaban llamar Marcos, Enrique o Vanesa al bebé que esperaban.

La pareja continúa desaparecida. Su hija es la nieta 126.

Mañana a las 12, miembros de la organización brindarán una conferencia de prensa junto a su familia, para dar detalles de la historia, dijo la agrupación en un comunicado. El acto se realizará en la sede de Abuelas.

“Estarán presentes familiares y compañeros de militancia del padre y la madre de la nueva nieta, quien se encuentra feliz de haber conocido la verdad”. También solicitaron “a la prensa y a la sociedad en general la prudencia, el respeto y la confidencialidad que estas noticias requieren”.

En lo que va del año, Abuelas de Plaza de Mayo localizó a cinco nietos sustraídos de sus familias en la última dictadura militar. El caso anterior se había conocido el pasado 26 de octubre.

viernes, 30 de diciembre de 2016

Inauditos sobreseimientos en la causa por la apropiación de Manuel Gonçalves

Repudiaron el sobreseimiento de un juez y funcionarios judiciales comprometidos en el robo de bebés. 

La Cámara de Casación Penal dictó el sobreseimiento del exjuez de Menores de San Nicolás, Juan Carlos Marchetti, quien está investigado por la apropiación ilegal del nieto recuperado Manuel Gonçalves Granada, hijo de Ana María Granada y Gastón Gonçalves, ambos asesinados durante la última dictadura militar. La causa fue impulsada por el propio Manuel en 2004, pero Marchetti nunca fue citado a declarar. Además, el fallo también favorece al exasesor de Menores Juan Carlos Magni, y dos funcionarios del juzgado de Lomas de Zamora, Juan Delfín Castro y Francisco García Cortina, donde concluyeron los trámites de adopción. Abuelas de Plaza de Mayo emitió un comunicado advirtiendo que "significan un retroceso en el juzgamiento de la complicidad judicial en los delitos de la última dictadura".

El 19 de noviembre de 1976 un centenar de militares y policías federales y bonaerenses rodearon la casa donde vivía Ana María con Manuel, de seis meses, y con otra pareja: los Amestoy, que tenían dos hijos de 5 y 3 años. Todos fueron asesinados en el denominado operativo Juan B Justo, excepto Manuel, quien había sido escondido por su madre en un armario, con documentos falsos.

El fallo que confirma el sobreseimiento de los investigados por la responsabilidad civil de la apropiación lleva el voto de los camaristas Eduardo Riggi y Mariano Borinsky, mientras que Gustavo Hornos lo hizo en disidencia. El argumento para liberar de culpa a Marchetti y al resto de los exfuncionarios  es que Ana María alteró la identidad de su hijo y, según los jueces, Marchetti se preocupó por la salud y el bienestar del niño, pero ignoraba que no era de apellido "Valdez", y las averiguaciones que se le reclama no haber hecho no le eran exigibles por su competencia como juez de Menores.

Según denunció Abuelas, Marchetti tenía conocimiento de la búsqueda de Manuel por parte del organismo de derechos humanos, ya que en 1978, representantes de la asociación visitaron su juzgado y mandaron cartas contando lo que pasaba con los niños. Y asegura que el exjuez de Menores sabía que Gonçalves había sido llevado a su juzgado luego del operativo en el que asesinaron a su madre y a la familia Amestoy, "por lo que podía perfectamente relacionar nuestras denuncias con su caso, pero no hizo nada".

Sin embargo, en su fallo Riggi sostiene que "con la alteración de la identidad del niño ya producida, ninguna posibilidad razonable tuvo Marchetti de conocer oportuna y debidamente la real filiación del menor y, por añadidura, de orientar lo actuado a ubicar a sus verdaderos parientes. Y sin duda también resultó víctima de aquella circunstancia".

Abuelas relató que el bebé quedó en manos de personal del Área de Inteligencia 132, y fue mantenido solo y con custodia policial durante cuatro meses en una sala del hospital San Felipe. Mientras que "sin buscar a sus familiares, Marchetti lo dio en adopción a una familia de otra localidad de la provincia de Buenos Aires", por lo que Manuel creció como Claudio Novoa hasta los 19 años, cuando recuperó su identidad.

En 2004, con la anulación de las leyes de impunidad, Manuel impulsó la causa por la masacre en la que fue asesinada su madre y por su apropiación ilegítima. La causa por la masacre avanzó, Manuel declaró como único sobreviviente y aseguró: “Cuando me encontré con esta historia, supe que no sólo mis padres no me habían abandonado sino que mi mamá me había salvado la vida”.

El juicio por la masacre finalizó en 2012 con las condenas a prisión perpetua contra Manuel Fernando Saint Amant, Federico Bossie y Jorge Muñoz, por los crímenes de lesa humanidad cometidos. Justamente Saint Amat fue quien dio la indicación de llevar a Manuel al hospital de San Nicolás aquel 19 de noviembre de 1976, por lo que tomó intervención al Juzgado de Menores y recayó en Marchetti, que dio en adopción al bebé en guarda a una pareja conocida, Luis Avelino Novoa y Elena Yolanda Rodríguez.

De todas formas, el fallo de Casación sostuvo  que a Marchetti no le es atribuible “el delito previo que había cometido la madre del niño al alterarle su identidad".

jueves, 6 de octubre de 2016

Alba Lanzillotto, tía del nieto identificado y ex secretaria de Abuelas


“Fue un rayo que le cayó encima”

Todavía no conoce a su sobrino, pero sabe que se conmovió con una entrevista radial que le hicieron a su hermano mayor y que se llevó las fotos de sus padres que le dieron en la Conadi. “Para mí fue inesperado. Tenía miedo de creer y decepcionarme”.

Todavía marca las erres, aunque no vive en La Rioja desde que volvió del exilio español. Alba Lanzillotto es docente y fue arrestada por unos días durante la dictadura. Cuando sus hermanas Ana María y María Cristina desparecieron, ella, que les llevaba 19 años, ocupó el lugar que en otras familias fue de las madres. Denunció, se unió a los organismos de derechos humanos y buscó. Durante años fue secretaria de Abuelas de Plaza de Mayo. El cuerpo de María Cristina fue identificado por el Equipo Argentino de Antropología Forense en una fosa común del cementerio de Avellaneda en 2005. Esta semana, las Abuelas y la Conadi (Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad) encontraron a su sobrino, el hijo menor de Ana María, que estaba embarazada de ocho meses cuando se la llevaron, en julio de 1976. Ella todavía no lo conoce personalmente. A él, cuenta, la noticia de que es hijo de desaparecidos “le cayó como un rayo”, porque no se lo imaginaba. Pero sabe que se conmovió al escuchar a su hermano Ramiro en una entrevista radial y que se llevó las fotos de sus padres que le dieron en la Conadi. “Le quiero decir que doy gracias a Dios por haberlo encontrado y poder abrazarlo. Después no sé. Capaz no me sale nada. Es así, aunque sepas todo te quedás sin palabras”.

–¿Cómo te enteraste que había aparecido tu sobrino?

–Con Estela no había hablado desde que dejé de venir a Abuelas. Me llama y me dice que necesita hablar urgente conmigo. Le digo que estaba mal, que no podía caminar bien. “Tenés que venir aunque no puedas caminar, te espero a las cinco y media”, me dijo. Estela lo sabía desde el sábado y estaba atragantada, pero había que guardar el secreto. Estela me esperó en la puerta y me dijo “ya sabés para que te llamé”.

–¿Y sabías?

–Fue inesperado. En mi caso creo que tenía miedo de creer y que después me decepcionara, así como tantas veces me ha pasado. Era una defensa. Uno está tan roto por dentro por todo lo que ha sufrido, que no quiere otro sufrimiento más. Mi nieta Lucía llamó a una compañera de Abuelas y le preguntó. Lo único que le dijeron fue “es un hombre”. Entonces vine a Abuelas y ahí se sentaron todos a contarnos y aportar todo lo que sabían.

–¿Cómo fue que llegaron a él?

–El equipo de investigación de acá y de La Plata se juntaron y se dieron cuenta de que estaban buscando lo mismo. La partera es la misma que entregó a la chiquita de Elena de la Cuadra y a otro nieto. Revisaban las partidas que había firmado.

–¿Qué sabés que se pueda contar de la reacción de él?

–Pobre, ha sido un rayo que le ha caído encima. No tenía la menor idea. Cuando habló con la mujer que lo tiene, él quería hacer los análisis para demostrar que era hijo de esas personas. Al principio ella le dijo que no se hiciera esos análisis. “Vamos a hacer unos análisis conmigo para demostrar que soy tu madre”, le dijo. Claudia (Carlotto) inteligentemente le retrucó: “si vos pensás que sos hijo de ella, hacete por favor los análisis para que nosotros podamos descartarlo”. El iba esperando un no, cuando le dieron el sí se quedó pálido. Se agarraba la cabeza y se le caían las lágrimas. Después, Manuel Gonçalves (nieto y secretario ejecutivo de la Conadi) lo acompañó hasta la puerta y le fue hablando, hablando. Le hizo ver unas fotos y él se las pidió. Manuel lo llamó al otro día y él le dijo que no había dormido en toda la noche porque se quedó buscando el Facebook y había un montón de fotos. El es idéntico a mi Ramiro (el hijo mayor de Ana María Lanzilotto y Domingo Menna, que tenía dos años cuando desaparecieron sus padres). Son dos gotas de agua. Y le dijo a Manuel “es idéntico a mí”. Manuel le mandó un reportaje que le hicieron a Ramiro en la radio y él dijo que estaba muy conmovido. Como dice Ramiro, nosotros lo buscamos y lo recibimos incondicionalmente, como es. Ramiro dice: “a mí no me importa lo que piensa, ni nada, yo lo quiero a él, pero cuando me encuentre con él me voy a presentar con todo lo que soy yo y con todo lo que pienso, para que me conozca”.

–¿Qué es lo que se sabe del parto de Ana María? Parece haber distintas versiones.

–Ella estuvo en Campo de Mayo. Patricia Erb la vio. Dice que El Gringo estaba encadenado, torturado… Y Ana María estaba a la vuelta, sentada en el suelo, con los ojos tapados con algodón. Después la vio en el baño con la chica (Liliana) Delfino y vio que estaba embarazada. La vio dos o tres veces. Los chicos de El Vesubio también dicen que estuvieron las dos mellizas. Yo creo que el parto se da en el Proto Banco, pero hay otros que dicen en Campo de Mayo. A muchas chicas de El Vesubio las llevaban a Campo de Mayo. Estaban más cerca del avión para mandarlos al mar… En el Proto Banco decían que había nacido el hijo del Gringo Menna.

–¿Te imaginabas varón o niña?

–Hubo dos posibles casos que eran niñas. Una vez, cuando puse un recordatorio en Página/12 me llamaron por teléfono. Y me dijeron que la hija de esa pareja se llamaba de apellido Videla y vivía en tal lugar. En esa época las Abuelas todavía no iban a abordar a los chicos, así que le dije a mi yerno que vaya. Ella lo recibió muy bien, creía que no era hija de su madre, se vino a tomar café y hasta era parecida a la Ani, tenía las mismas orejas. Pero se hizo los análisis y no dio. También creíamos que podía ser Carolina Bianco. Ramiro fue a hablar con ella. Mucho después se hizo los análisis y no dio.

–¿Cuál es tu fantasía del encuentro?

–Lo único que le quiero decir es que doy gracias a Dios por haberlo encontrado y poder abrazarlo. Después no sé. Capaz no me sale nada.

–Con tanta experiencia en Abuelas…

–Pero es así, aunque sepas todo te quedas sin palabras.

–¿Cómo llegaste a Abuelas?

–Estuve exiliada en España. La forma de luchar era a través de Amnistía. Había un grupo que se ocupaba de las melli, había otro que se ocupaba de mi hermano que estaba preso en Sierra Chica. Cuando volví, mi marido no quiso ir a La Rioja. Vinimos acá. Yo trabajaba en la Junta de Calificación y cuando salía pasaba un ratito por Abuelas. Ayudaba a Mirta Baravalle con los recortes. Después se murió mi marido y venía más a las Abuelas. Yo soy profesora de Literatura y Chicha Mariani me pidió ayuda con el boletín y me ocupaba de eso.

–¿Cuál debe ser el rol del Estado en la búsqueda de los chicos apropiados?

–Un Estado terrorista ha cometido estos crímenes. Si los gobiernos se sienten responsables del Estado, tienen que trabajar para la reconstrucción del Estado. Mientras no se sepa la identidad de los chicos, mientras no sepamos dónde están los restos de los desaparecidos, dónde están ellos… Si el Estado no colabora con eso es porque no quiere reconstruir el Estado. Tengan las ideas que tengan, tiene que trabajar por la reconstrucción del Estado.

–¿Cómo evaluás el rol de la Justicia?

–Hubo jueces cercanos a la dictadura, que no recuperaban nietos porque los expedientes de las Abuelas los metían en un cajón. Yo tengo una bronca bárbara con la Justicia, me da hasta bronca decir Justicia. Una vez en una radio estuve en una mesa con un gendarme. Yo dije que no existe la justicia porque los pobres están en la cárcel tengan 70, 80 o 90 años. En la cárcel hay o personas que piensan distinto o chicos pobres… como lo que le pasó a los chicos de La Garganta Poderosa. Cuando yo dije que la Justicia no es igual para todos, el gendarme me dijo: “señora, está diciendo una gran verdad, las cárceles están llenas de pobres, no he visto ningún rico en la cárcel”.

Nieto 121 : El hijo del Gringo Menna y Ani Lanzillotto del PRT - ERP

Una pieza en el rompecabezas de la historia

Estela Carlotto contó que las Abuelas y la Conadi ubicaron al joven porque su acta de nacimiento está firmada por una partera que participó en otros casos de niños apropiados durante la última dictadura. Su familia espera el encuentro. “Te amamos y no vamos a poner condiciones”, le dijo su hermano Ramiro.

“Nuestra patria es como un rompecabezas destrozado por la dictadura. Cada nieto que encontramos, cada resto que se identifica, es una piecita que colocamos. Necesitamos la ayuda de todos para armarlo. Y del Estado, claro”, dijo Alba Lanzillotto durante la conferencia de prensa realizada en la casa de las Abuelas de Plaza de Mayo para informar oficialmente sobre el encuentro de su sobrino, el hijo de su hermana Ana María Lanzillotto y de Domingo “El Gringo” Menna, ambos secuestrados en Villa Martelli el 19 de julio de 1976, cuando ella estaba embarazada de ocho meses. El niño que nació durante el cautiverio de su madre es hoy un hombre de 40 años, que ya sabe que fue apropiado, pero que todavía no se reunió con la familia que lo buscó todos estos años. A él le dedicaron su tía y su hermano Ramiro muchas de las frases que dijeron ayer, con la esperanza, casi certeza, de que las escuchara por televisión. “Acá hay una familia que tiene 40 años de amor para darte. No vamos a poner condiciones, sabemos que no es fácil lo que estás pasando, el camino a recorrer no es fácil, pero cuanto antes mejor”, dijo Ramiro Menna, con esa pelada y esa barba que, dicen, su hermano tiene casi por duplicado.

La conferencia empezó poco después de la una, cuando los integrantes de la gran familia Menna Lanzilotto se fueron acomodando de parados detrás de la mesa que los separaba de fotógrafos, camarógrafos, periodistas e invitados. Sobre el mantel bordó había dos micrófonos, una foto de Ana María Lanzillotto, el Gringo Menna y un Ramiro bebé y un ramo de jazmines. Chicos de todas las edades se mezclaban con los ya grandes nietos, con Taty Almeida, de Madres de Plaza de Mayo línea fundadora y Lita Boitano, de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas. Los fotógrafos se desesperaban por la imagen de una niña de unos tres años y pullover fucsia que levantaba la foto de los padres desaparecidos del nuevo nieto, el caso 121 a los efectos de la estadística de las Abuelas.

Hubo aplausos para recibir a Alba, que caminaba apoyada en su bastón y que jugaba de local, ya que durante años fue secretaria de Abuelas de Plaza de Mayo. Avanzaba despacio y muy sonriente. Saludaba a los amigos a la distancia. Ramiro llegó con el puño en alto y su remera del Frente Riojano de Organización Popular, la organización en la que milita en Chepes, el pueblo donde se instaló cuando decidió dejar de ser cura salesiano y volver de Etiopía, donde se enamoró de su mujer. “Ana María Lanzillotto presente, ahora y siempre”. “Domingo Menna presente, ahora y siempre”. La frase que habitualmente cierra actos y reuniones, esta vez la abrió.

Los fotógrafos y camarógrafos seguían gritando y empujando, mientras Estela Carlotto, presidenta de las Abuelas, hacía gestiones para que todos pudieran ver. “La próxima vez lo hacemos en el CCK”, bromeó. Hubo aplausos. Justo hacían su entrada el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj y el representante de Derechos Humanos de la Cancillería, Leandro Despouy. “El Estado asume su compromiso al estar acá. No es gratuito. Significa que va a haber respuestas. Hay que esperarlas”, dijo Carlotto a modo de mensaje. Luego saludó a los presentes: “gracias por venir, nos hace mucha falta festejar, quedan muchas cosas por hacer y las tenemos que hacer entre todos, qué mejor que encontrar a los nietos que nos han robado”. Lo siguiente fue contar la historia de este joven, adulto, que recuperó su identidad. Sobre todo, la historia de sus padres y de cómo fue apropiado, aunque ese es un rompecabezas al que todavía le faltan piezas.

Ana María Lanzillotto y Domingo “El Gringo” Menna eran miembros del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP). Ana María nació el 22 de abril de 1947 en La Rioja. Tenía una hermana melliza, María Cristina, Tina. “En esa época no había ecografías y mi mamá no sabía nada. Cuando salió una la partera le dijo: “Doña Brígida, hay otra”, contó ayer Alba, que tenía 19 años cuando nacieron sus dos hermanas menores a las que los cinco mayores cuidaron casi como hijas. María Cristina también fue secuestrada durante el terrorismo de Estado. Sus restos fueron hallados en una fosa común en Avellaneda. Las “melli” estaban siempre juntas. En 1964 se recibieron de maestras y viajaron a estudiar a Tucumán: Ani, Derecho, y Tina, Escribanía. Allí tomaron contacto con el PRT y comenzaron su militancia.

Domingo Menna nació en Italia en 1947 y luego se instaló en Tres Arroyos. Empezó a militar en Córdoba, donde viajó a estudiar Medicina. Participó del Cordobazo y de la fuga del penal de Rawson. “Un día se presentó en la puerta de casa, `Soy el compañero de Ani y quiero hablar con su madre`. Se encerraron en la pieza. Cuando salieron, El gringo ya se la había metido en el bolsillo”, recordó Alba.

Ani y El Gringo fueron secuestrados el 19 de julio de 1976 en un operativo en el que el Ejército también capturó a los dirigentes del ERP Mario Roberto Santucho –que tenía previsto dejar el país al día siguiente– y Benito Urteaga. Ambos estaban en un departamento de Villa Martelli junto a Ana María y Liliana Delfino, la compañera de Santucho. Santucho y Urteaga fueron asesinados en el lugar o heridos de gravedad. El hecho fue presentado por los medios de la época como “un éxito en la lucha contra la subversión judeomarxista” que había permitido “aniquilar a la dirección de la organización revolucionaria”. Ani estaba embarazada de ocho meses y, por testimonios de sobrevivientes, se supo que fue llevada a Campo de Mayo, igual que el Gringo, secuestrado ese mismo día. Ella también fue vista en el centro clandestino “Puente 12” o Proto Banco. Su hijo nació en alguno de esos centros clandestinos de detención. Ramiro estuvo desaparecido hasta la primera o segunda semana de agosto de 1976, cuando su familia lo ubicó en una comisaría.

Las Abuelas informaron ayer que desde 2004 investigan denuncias sobre quien, ahora se sabe, es el sobrino de Alba y hermano de Ramiro: “El equipo de investigación había reunido documentación para aproximarse a él y plantearle la posibilidad de que fuera hijo de desaparecidos. Paralelamente, la Comisión Nacional Por el Derecho a la Identidad (Conadi) estaba realizando una investigación en colaboración con el juzgado federal Nº 3 de La Plata”. Es que el acta de nacimiento del hijo de Ana María y Domingo estaba firmada por la médica Juana Franicevich, quien ya había firmado las partidas de dos nietos restituidos.

En junio, miembros de la Conadi contactaron al sobrino de Alba y le propuso hacerse los análisis en el Banco Nacional de Datos Genéticos. El aceptó, pero estaba convencido de que era hijo de las personas que lo habían criado. La directora ejecutiva de Conadi, Claudia Carlotto, –ayer no estuvo en la conferencia debido al fallecimiento de su ex esposo Bruno Huck– le informó el lunes que las sospechas eran fundadas. Que era hijo de Domingo Menna y Ana María Lanzillotto.

“Es como que los chicos nacen de nuevo. Pero como deberían ser, como personas libres”, dijo Alba. Ramiro y Alba agradecieron a las Abuelas, a la Conadi y al Banco de Datos Genéticos. Ramiro dijo que entendía que la aparición de su hermano no era un hecho privado. “Lo siento como un logro de nuestra patria que se reconstruye en el marco de una lucha que siempre fue por la emancipación”. A la vez, le mandó un mensaje de tranquilidad a ese hombre al que todavía no conoce y que está asimilando esta noticia que le cambió la vida para adelante y para atrás: “Te damos tiempo, esperemos que sea más corto que largo. Te amamos y no vamos a poner condiciones. Sabemos que no es fácil lo que estás pasando”. Alba completó: “estamos anhelando el gran abrazo”.

viernes, 6 de mayo de 2016

El juicio por los secuestros de la RIBA

“Necesito saber qué pasó con ellos”

La vicepresidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Rosa Roisinblit, y su nieta, Mariana Pérez, declararon ayer en el juicio en el que se juzga a tres represores, entre ellos al ex jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea, Omar Domingo Rubens Graffigna, por la desaparición de Patricia Julia Roisinblit y José Manuel Pérez Rojo.

“Estoy muy contenta de que llegué a vivir este momento”, dijo casi al finalizar su declaración Rosa Roisinblit, que recién a los 96 años puede presenciar el juicio por la desaparición de su hija y de su yerno, quienes estuvieron secuestrados en la Regional de Inteligencia de Buenos Aires (RIBA), un organismo de espionaje de la Fuerza Aérea en la zona oeste del conurbano que funcionó un centro clandestino de detención.

“Necesito saber quién se los llevó, a dónde se los llevaron, qué pasó con ellos”, reclamó la vicepresidenta de Abuelas. En la sala estaban los tres imputados: Graffigna, el ex jefe de la RIBA, Luis Tomás Trillo, y el ex personal civil de inteligencia Francisco Gómez, quien, junto con su ex mujer, María Teodora Jofré, se apropió del niño que Patricia parió en la ESMA, donde fue llevada desde la RIBA para dar a luz.

Mariana Pérez, hija mayor de Patricia y José, presenció el secuestro de sus padres y luego de unas horas fue llevada a la casa de sus familiares paternos, con quienes se crió. Durante su testimonio pidió que “de alguna manera este proceso dé cuenta de lo que me pasó a mí” y agregó: “No hay una consciencia cabal de lo que significa crecer buscando un hermano”.

“Cuando fue el operativo en el que me secuestraron con mis padres tenía apenas 15 meses. No tengo recuerdos, los primeros recuerdos son de lo que me han dicho mis abuelos”, relató Mariana. También rememoró que debió hacer consciente que su mamá estaba embarazada: “Algo que estaba guardado porque obviamente me habían preparado para la llegada de ese hermano, porque cuando desapareció mi mamá estaba de ocho meses”.

lunes, 11 de enero de 2016

Mariana Zaffaroni hija de desaparecidos en Argentina en campaña mundial por otros en su situación, incluido su hermano

La uruguaya Mariana Zaffaroni Islas, nacida en 1975 y secuestrada un año más tarde junto a sus padres en Argentina, en el marco del Plan Cóndor, participa de una campaña mundial en busca de otros en su situación, además de persistir en encontrar a su hermano que habría nacido en un centro de detención clandestino.

Mariana fue entrevistada por Radio Francia Internacional, y reconoció que aún carece de pruebas sobre el nacimiento de su hermana o hermano. Según relató a la cadena francesa tampoco está claro el final de sus padres. “Hubo un vuelo clandestino donde todos los detenidos de Orletti habrían sido llevados a Montevideo” donde habrían sido asesinados, aunque no hay pruebas de ese final.

Ha logrado tener conocimiento que su madre presa “estaba embarazada, siempre pensé que con un embarazo tan reciente probablemente en las condiciones en que estaba retenida no habría resistido el embarazo, pero después, cuando empecé a conocer casos de otros nietos cuyas madres habían sido mantenidas con vida todo el tiempo del embarazo para quedarse con los chicos, ahí empecé a albergar la esperanza de que, tal vez, si se enteraron de que estaba embarazada, de pronto la hubiesen podido mantener con vida”, afirmó en declaraciones que reproduce Montevideo Portal.

Además hay tres testigos que afirman que María Emilia Iglesias, la madre de Mariana, esperaba un hijo de Jorge Zaffaroni –su padre- cuando ocurrió el secuestro; habría estado embarazada de tres meses, según las mismas fuentes.

Durante 16 años su abuela la buscó

Fue el empecinamiento y la fe de su abuela María Esther Gatti de Islas, los sentimientos que después de 16 años tuvieron su fruto, cuando, tras infinitas diligencias y averiguaciones llegaron a la verdad. De esa historia es una de las primeras películas que abordan el tema a nivel rioplatense: “Por esos ojos” el film que recorre las vicisitudes de su abuela durante la búsqueda.

Fue en 1993, cuando tras hacerse análisis de sangre recuperó su identidad, pese a que quienes se habían apropiado de su vida -el agente de inteligencia Miguel Ángel Furci y su esposa Adriana-, siguieron llamándola Daniela y dando versiones sobre como había llegado a esa situación. “Furci me dijo que él no trabajaba en Automotores Orletti, lugar de donde me retiró, y que iba eventualmente. Ruffo le dijo que allí había una nena pero que para sacarme debía hablar con Gavazzo y Gordon. En una de esas visitas dice que vio a una mujer encapuchada, que él supone que era mi madre. 

Se encontraba con varios niños. Me dijo que me había entregado Aníbal Gordon pero también me dijo que me había recibido de brazos de mi madre cuando estaba en el avión que la llevaría a Uruguay”, relató Mariana durante el inicio en Buenos Aires del juicio oral y público para investigar la existencia de un plan sistemático de robo de bebes durante la dictadura en Argentina.

Lucho Soria

domingo, 10 de enero de 2016

Uruguay: Plenaria Memoria y Justicia envió regalos de Reyes al ex represor José Gavazzo por niños secuestrados en dictadura

Los regalos que no llegaron: la organización Plenaria Memoria y Justicia colocó “regalos de Reyes” en la puerta de la casa del ex represor José “Nino” Gavazzo, en representación de los niños secuestrados durante la dictadura. También repartieron volantes y hablaron con los vecinos del barrio Pocitos.

Desde el martes, la organización lleva a cabo una manifestación pacífica para dar a conocer las atrocidades cometidas por José Gavazzo. “Estuvimos por el barrio repartiendo volantes y hablando con los vecinos, informándoles que tienen a un torturador, asesino, secuestrador, etc. entre ellos”, comunicó Plenaria Memoria y Justicia. “Los regalos que no llegaron” es el nombre de esta campaña, dirigida a generar conciencia.

Aprovechando que Gavazzo cumple prisión domiciliaria en su casa en el barrio Pocitos, los integrantes de la organización colocaron paquetes de regalos con los nombres de los niños que fueron secuestrados durante la dictadura. Mariana Zaffaroni, Macarena Gelman, Simón Méndez, Amaral García Hernández y Victoria Moyano Artigas son algunos de los nombres que estuvieron presentes.

“Dejamos constancia de que no olvidamos a esos más de 100 niños nacidos en cautiverio, secuestrados y/o desaparecidos por la dictadura uruguaya… No olvidamos a los culpables”, declaró la organización.

“Gavazzo hoy cumple su ‘condena’ en su casa por razones humanitarias. Este ser que nunca mostró ni el más mínimo de humanidad se encuentra libre mientras todas sus víctimas aún esperan por justicia. Por todos esos niños nacidos en cautiverio, secuestrados… por todos los compañeros y compañeras asesinados, desaparecidos, nosotros no olvidamos, no perdonamos”, expresó Plenaria Memoria y Justicia.

En la campaña señalan también que más de 500 represores identificados “siguen en su casa, sueltos e impunes”.
 

José Nino Gavazzo
El militar fue procesado en el 2006 por violaciones a los derechos humanos en dictadura por 28 delitos de homicidio muy especialmente agravado en reiteración real.
El pasado 24 de diciembre, se le otorgó prisión domiciliaria por “estrictas razones humanitarias”. El 31 de diciembre, la asociación Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos manifestó su repudio a la decisión.
En un comunicado, la organización denunció que estos militares (Gavazzo y Ernesto Ramas, también en prisión domiciliaria) piden gestos humanitarios pero “no muestran el más mínimo gesto humanitario cuando se trata de dar las informaciones necesarias para ubicar los restos de nuestros familiares (que ellos asesinaron e hicieron desaparecer). Son ellos, más que nadie, quienes saben dónde están”.

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La Justicia del “cambio”: genocidas liberados y Ernestina de Noble sobreseída

Rosa D´Alesio -Alejandrina Barry
Hija de desaparecidos | CeProDH | @alebarryceprodh

Diez represores de la dictadura liberados por los jueces y la directora del Grupo Clarín “libre de culpa y cargo” en la causa por apropiación de sus hijos son el “saldo” en materia de derechos humanos en menos de un mes de gobierno de Mauricio Macri.
 
En menos de un mes de gobierno de Mauricio Macri, una decena de represores procesados y condenados en diferentes causas por delitos de lesa humanidad fueron liberados, mientras que la jueza Sandra Arroyo Salgado sobreseyó a la directora del monopolio de Grupo Clarín, Ernestina Herrera de Noble, en la causa en la que había sido denunciada por la apropiación de hijos de desaparecidos durante la dictadura militar.

Noble, Magnetto y los nietos

La jueza federal de San Isidro Sandra Arroyo Salgado “entendió” que en la causa, iniciada en 2001, no había pruebas sobre los hechos por los cuáles fue “investigada” la dueña del Grupo Clarín. Para la magistrada, “en atención al resultado negativo que arrojó el peritaje de ADN a los fines de establecer vínculo biológico con los grupos familiares de personas desaparecidas durante la última dictadura militar que integran el Archivo Nacional de Datos Genéticos, no existe motivo bastante de sospecha”.

Vale recordar que la causa fue iniciada por las Abuelas de Plaza de Mayo hace 15 años y que tanto los hijos adoptivos de la empresaria como todo su entorno trataron de impedir que se les extrajera muestras de ADN. Arroyo Salgado, quien en 2010 se hizo cargo de la causa, puso en duda la correcta extracción y conservación de la sangre y saliva. En base a eso ordenó que la policía siguiese a los jóvenes al salir del Juzgado.

Ayer la jueza de San isidro, además de sobreseer a la directora del Grupo Clarín, rechazó un pedido del fiscal Fernando Domínguez para una nueva declaración indagatoria a Herrera de Noble, y resolvió “sobreseer a Ernestina Laura Herrera de Noble en la presenta causa, en orden a los hechos por los que fuera indagada, dejándose constancia que la formación del presente no afecta el buen nombre y honor”.

A menos de un mes del nuevo gobierno

La justicia en poco menos de un mes de asumir Mauricio Macri, intenta avanzar en la impunidad para genocidas militares y civiles.

Apenas asumió el líder de Cambiemos, El diario La Nación publicó un editorial que cuestionó los juicios y pidió acabar con ellos, generando un amplio repudió y obligando a Mauricio Macri a decir que se debía dejar actuar a la Justicia.

Evidentemente Macri confiaba en que gran parte de esta “Justicia” se opondría a continuar con los juicios, por los que el pueblo trabajador y las organizaciones de derechos humanos han luchado todos estos años.

Son parte de esa Justicia que ha obstaculizado el proceso por encarcelar a los genocidas y ha mantenido paralizadas causas o dictado sobreseimientos a los civiles responsables del golpe militar y de la desaparición de personas, la que hoy se siente fortalecida porque sabe que cuenta con todo el apoyo del gobierno nacional para continuar en este sentido.

El sobreseimiento a Ernestina Herrrera de Noble es un pronunciamiento político contundente. Con él se pretende decir que los empresarios que fueron parte del genocidio, que lo idearon, lo dirigieron o se enriquecieron con sus consecuencias (como la misma familia Macri y muchos otros que hoy están con el gobierno) tendrán la impunidad asegurada, a pesar de las causas abiertas por las pruebas que durante 40 años fueron aportando sobrevivientes, familiares, y referentes de organismos de derechos humanos.

Para los militares también

El sobreseimiento de Herrera de Noble se suma a la liberación de diez represores imputados en causas de lesa humanidad que en la última semana ordenó la Justicia.
En Entre Ríos, se dejó libres a tres represores que fueron condenados en la causa conocida como Área Paraná. Y en La Pampa siete militares que fueron imputados en la causa Subzona 14 II, fueron también liberados.

En el caso de Entre Ríos, se trata de genocidas que fueron hallados culpables por delitos de lesa humanidad contra 52 personas, entre ellas, cinco personas desaparecidas. Sin embargo ante semejantes crímenes las condenas fueron muy inferiores a las pedidas por las querellas y la fiscalía. Solo el ex marino Cosme Demonte fue sentenciado a prisión perpetua, mientras que el represor Jorge Appiani fue condenado a 18 años; José Appelhans, a 14; Hugo Moyano, a 8; Alberto Rivas y Rosa Bidinost, a 6; y Oscar Obaid, a 3 años. La sentencia será recurrida tanto por las querellas como por el Ministerio Público Fiscal ante la Cámara de Apelaciones de Paraná. El juez consideró que los que recibieron las penas más leves, Rivas, Bidinost y Obaid, tenían “cumplidas” sus condenas. Y así ordenó su libertad.

Desde el Ministerio Público informaron que como Appelhans, Appiani, Bidinost, Demonte, Moyano y Rivas están también detenidos y procesados en otra causa, la N° 12.810 "Appiani", consideran que por el momento deberían continuar detenidos.

En el caso de La Pampa, los represores están procesados por más de 300 casos de secuestros y torturas cometidos durante la dictadura en jurisdicción provincial. Pero fueron liberados porque se venció el plazo máximo legal previsto para la prisión preventiva. Bien vale preguntarse qué plazos pueden ser vencidos con 300 casos de secuestros y torturas encima, sobre todo cuando familiares y víctimas esperan hace casi 40 años justicia.

Declaraciones nada creíbles del secretario de Derechos Humanos

Claudio Avruj, secretario de Derechos Humanos de la Nación, solo a través de su cuenta de Twitter trató de brindar tranquilidad afirmando que “los juicios de lesa humanidad deben proseguir”, y aseguró que su gestión tiene “un férreo compromiso en la lucha contra la impunidad”. En ese sentido “lamentó” la liberación de los diez represores.

Además, Avruj, sostuvo que “es nuestra convicción y política de derechos humanos que los juicios de lesa humanidad deben proseguir y quienes sean culpables deben cumplir las condenas”.

Pero recordemos que quien esto declara había sido funcionario en esta misma área en el gobierno porteño, ahogó económicamente al Parque de la Memoria, donde funciona el monumento a las víctimas del terrorismo de Estado en Argentina entre 1976 y 1983.

Este mismo funcionario fue designado en 2013 al frente del Museo del Holocausto. Y el año pasado, el mismo Avruj cerró el Programa de Atención a las Víctimas de Delitos Sexuales, que dependía de su oficina, al tiempo que los trabajadores de la subsecretaría porteña de Derechos Humanos recibieron la noticia de que ninguno de los contratados por el organismo recibirá una actualización salarial.

Son realmente cínicas las declaraciones del actual secretario de Derechos Humanos, no sólo por lo que ocurrió bajo su gestión en la Subsecretaría porteña, también, porque el gobierno derechista del que él es parte designó a funcionarios de la dictadura y a otros que abiertamente defienden el último golpe cívico-militar. El mismo bloque del PRO votó en la Cámara de Diputados contra la creación de la Bicameral para investigar los crímenes de los empresarios que fueron parte imprescindibles del golpe cívico-militar.

Jueces y fiscales, afines a las ideas de Mauricio Macri (quien había declarado que bajo su gobierno pondría fin a “los curros” de los derechos humanos), se orientarán a impedir que avancen los juicios. El designado ministro de Justicia, Germán Garavano, de quien se sabe qué piensa sobre los juicios de lesa humanidad porque integra la organización FORES, que escribió el contrainforme del Nunca Más, donde defiende la actuación de los militares durante la última dictadura cívico-militar.

En estos 20 días de gobierno estas resoluciones dejan en evidencia que la política del gobierno coincide con un sector importante de la Justicia que intentarán avanzar en el camino de la impunidad.

Esta pelea será una de las banderas centrales de la resistencia en las calles para avanzar en condenar a todos los genocidas y empresarios responsables del golpe, muchos de cuyos socios y colaboradores hoy ocupan puestos claves en este gobierno.

A la vez que continuaremos luchando contra los ataques a las libertades democráticas, la represión que ya comenzó y que incrementarán para imponer los terribles planes de ajuste contra los trabajadores y los sectores populares.


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martes, 29 de diciembre de 2015

Condenas entre 5 y 8 años a los apropiadores de Pablo Athanasiu Laschan, nieto recuperado 109

Condenaron a penas de entre cinco y ocho años y seis meses de prisión a los apropiadores del nieto recuperado 109

La Justicia impuso penas de entre cinco y ocho años y medio de cárcel a los apropiadores del nieto recuperado 109, Pablo Athanasiu Laschan, al término de un juicio oral en el que se declararon "crímenes de lesa humanidad" los delitos cometidos contra el joven, ya fallecido.
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El veredicto leído por el Tribunal Oral Federal 5 recayó sobre Enrique Lopez, condenado a ocho años y seis meses de prisión y su esposa Carmen Saunier, quien recibió una pena de 5 años.

Para el juzgado como entregador del bebé, secuestrado junto a sus padres en la última dictadura cívico militar, el ex comisario Juan Dib, se impuso una condena de 7 años y seis meses de prisión.

Los jueces Adriana Palliotti, Oscar Alberto Hergott y Daniel Horacio Obligado rechazaron planteos de prescripción de los delitos y de extinción de la acción penal ya que consideraron "imprescriptibles" los hechos juzgados.ro

La condena más dura recayó sobre López, un ex policía federal de 66 años que recibió al bebé de seis meses en 1976 y lo anotó como hijo propio bajo la falsa identidad de Carlos Andrés López.

Su esposa, de 88 años, fue encontrada coautora de los hechos y no estuvo presente en la sala durante la lectura del veredicto ya que por la mañana, durante las últimas palabras, sufrió una descompensación y fue retirada de la sala en silla de ruedas.

El nieto 109, Athanasiu Laschan, no llegó a presenciar el juicio ya que tenía cáncer y se suicidó a los 39 años en abril último.

Antes de conocerse el veredicto, el ex policía Dib proclamó su inocencia sobre lo ocurrido en abril de 1976.

Según consta en el expediente, López y Saunier inscribieron como hijo propio, bajo el nombre de Carlos Andrés López, a Pablo Germán Athanasiu Laschan.

Pablo había nacido en la ciudad de Buenos Aires el 29 de octubre de 1975 y, cuando estaba a punto de cumplir seis meses fue secuestrado junto a sus padres.

El bebé era hijo de una pareja de chilenos que había buscado refugio en la Argentina pero que finalmente, terminó secuestrada y desaparecida en el marco del Plan Cóndor, por el cual las dictaduras latinoamericanas coordinaban su accionar represivo.

En abril de 2013, el joven se sometió a un examen de ADN y se confirmó que era hijo de Frida Laschan Mellado y Angel Athanasiu Jara.

La fiscalía había pedido una condena de 15 años de prisión para López y Dib y 11 años de prisión para Saunier.

Los tres fueron condenados por los delitos de retención y ocultación de un menor de 10 años en concurso ideal con alteración del estado civil de un menor de 10 años.

A López, además, se lo condenó por falsedad ideológica de documento público destinado a acreditar la identidad, dado que fue quien hizo insertar los datos falsos que permitieron la inscripción en el Registro Civil de la víctima como hijo suyo y de Saunier.

En este juicio -que comenzó el 17 de noviembre pasado y se desarrolló a lo largo de siete audiencias- la querella está representada por la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, con su abogado Alan Iud.

De los tres condenados, el único que cumple con arresto efectivo es el apropiador López, debido a que su mujer está excarcelada y Dib goza de arresto domiciliario por su edad.

Cuando ocurrió el secuestro del bebé en 1976, Dib era jefe de la delegación Rosario de la Policía Federal. El apropiador Lopez trabajaba también allí y recibió la criatura.

La defensa oficial de la pareja había pedido la absolución y sostuvo que ambos creyeron siempre que se trataba de un bebé abandonado.

                                           

martes, 1 de diciembre de 2015

Otros casos de mujeres que pudieron sobrevivir

Reencuentros de hijos y madres

Mario no es el único hijo de desaparecidos que fue apropiado y que podría reencontrarse con su madre. Aunque los son escasos, dado que el plan sistemático de los represores incluía el asesinato de las mujeres luego de dar a luz, hay al menos otros seis nietos que a la vez que recuperaron su identidad, recuperaron a su madre.

Tamara Arze nació el 22 de julio de 1974 y, cuando tenía un año y medio, su madre, Rosa Mary Riveros, fue secuestrada. La niña
vivió al cuidado de una pareja hasta que una patota irrumpió en la casa y las fuerzas de seguridad dejaron a Tamara con unos vecinos. Rosa fue liberada en 1981, consiguió asilo en Suiza y buscó siempre a su hija en contacto con las Abuelas. En junio de 1983, las abuelas Mirta Baravalle y Rosa Roisinblit fueron hasta una casa en Guernica y tras una larga búsqueda localizaron a Tamara. La madre envió un casete donde le contaba a su hija qué había pasado, cuánto la extrañaba y todo lo que la había buscado. Tamara viajó a Suiza.

Los hermanos María Eugenia y Felipe Gatica Caracoche fueron recuperados poco después del regreso de la democracia y pudieron encontrarse con sus padres. En 1976 Ana María Caracoche y Juan Oscar Gatica tuvieron dos hijos. María Eugenia nació el 6 de febrero y Felipe el 23 de diciembre.

María Eugenia fue secuestrada en marzo de 1977 en la casa de una pareja que la estaba cuidando. Un mes después, su madre y su hermano corrieron la misma suerte. La mujer recuperó su libertad en mayo de 1977. Ella y su esposo buscaron a sus hijos y encontraron a Felipe en agosto de 1984. Otra familia lo había anotado como su hijo. María Eugenia había sido inscripta como hija propia por el comisario Rodolfo Oscar Silva y su esposa Armanda Elisabeth Colard. Fue restituida por un juez penal casi un año después, el 18 de septiembre de 1985.

En 2002, después de 26 años de búsqueda, Sara Méndez se reencontró con su hijo Simón Antonio Gatti Méndez. Las dictaduras argentina y uruguaya los habían separado en julio de 1976, cuando un grupo de tareas secuestró a la madre y se llevó al bebé, de veinte días de vida.

Mario Bravo anunció por radio que fue apropiado durante la última dictadura y se convirtió en el nieto 119

“Nunca pensé que iba a encontrar viva a mi mamá”

Su madre es de Tucumán y pudo sobrevivir al terrorismo de Estado. El creció en Santa Fe. Se comunicaron en los últimos días pero recién se encontrarán hoy. “Ella está rememorando momentos muy duros”, contó.

Por José Maggi - Desde Rosario

Mario Bravo se convirtió en el nieto 119 recuperado por Abuelas de Plaza de Mayo. Vive en la ciudad de Las Rosas, Santa Fe, y hoy será protagonista de un momento histórico ya que se reencontrará con su madre, que vive en Tucumán, y quien se cuenta entre las pocas detenidas que pudieron reencontrarse con sus hijos. “Desde el lunes pasado en que quedamos en conocernos, mi madre me dijo que cuenta los minutos que faltan para encontrarnos.” Parece lógico, hace 38 años que no se ven. Cuando nació, su madre sólo escuchó su llanto, y le confesó que nunca supo si había sido varón o nena. Recién en la última semana descorrió el velo de su propia historia a la que pudo rearmar con retazos, gracias a Abuelas, el Banco Nacional de Datos Genéticos y la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (Conadi). Su madre es oriunda de Tucumán y Mario nació en cautiverio en esa provincia. “A mis dos hermanas, que son mayores, una la crió una vecina y la otra fue a un orfanato. Siete años después de salir de su encierro mi madre rehízo su vida, y tuvo otros cuatro hijos. Me dijo que cada vez que festejaba la Navidad y el año nuevo, siempre faltaba mi lugar. La verdad es que nunca pensé que iba a encontrar viva a mi mamá”, según le confesó ayer a una radio de su propio pueblo.

El joven de 38 años dio una entrevista a Renacer FM, de Las Rosas, ciudad donde vive. Allí reconoció haber “conversado en estos días con mi madre, que está rememorando momentos muy duros y me cuenta que recuperó la libertad después de dos años de cautiverio pero siempre amenazada para que mantenga silencio sobre lo ocurrido”. “Es terrible e impresionante a la vez, ella no sabía si yo era varón o mujer porque le pusieron una capucha y no me vio”, relató.

“Vengo hablando con mi madre, ella está rememorando todo. Según me contó estuvo dos años presa, detenida, en cautiverio y por un milagro quedó en libertad, pero amenazada. Tengo dos hermanas mayores, que estaban amenazadas y por eso ella no podía buscarme”, reveló Mario. La explicación no parece menor: “No hay que olvidar que en Tucumán tiene el agravante que siguió un represor en el gobierno como el general Antonio Bussi, es más en el año 1995 fue electo. Ese temor siguió hasta estos años, y hay que entender cómo somos en esta provincia, que es otra cosa. Pero allá se manejan otros códigos”, se sinceró el nieto recuperado.

“Entonces lo que pasó es que en 2007 mi madre comenzó su búsqueda en Abuelas. Me buscó, y lo primero que hizo fue dar su sangre en el Banco Nacional de Datos Genéticos, que depende de Conadi. Comenzó así una investigación larga, porque cuando llegas contás tu historia, la que vos sabés y ellos empiezan a atar cabos, y a partir de cómo atan cabos con lo que vos tenés, comienza todo”, contó.

“Yo ya venía hablando desde el mes de febrero con el Conadi y en agosto me llama la coordinadora general y tuve una reunión. Mi caso sonaba mucho por Tucumán, y entonces tengo una charla y me brindan datos. Así pasaron meses de pruebas y contrapruebas y finalmente dio la compatibilidad. Me llamaron hace 10 días y me informaron que debía presentarme para que me dieran el resultado.”

Sobre sus sensaciones en este momento indicó que “son emociones muy fuertes. Yo soy padre y no sé si aún tomo dimensión de todo esto que me está pasando. Mi madre biológica ya está en Buenos Aires y tiene una gran necesidad de verse conmigo. Los integrantes de Abuelas hacen una excelente contención”.

“Desde el lunes en que hablamos por primera vez ella cuenta los segundos que faltan para vernos”, contó con una marcada emoción y dijo que hoy, el día que se encontrará con su madre, será un día muy especial.

Las Abuelas de Plaza de Mayo eligieron la discreción para comunicar el hallazgo. El organismo de derechos humanos confirmó el hallazgo a través de un comunicado y prefirió mantener en reserva los detalles de esta historia, que es delicada y atípica. Parte de ella se conocerá hoy en la conferencia de prensa convocada en la sede de la institución. “Como ya ha trascendido en las redes sociales, felizmente otro hombre ha conocido la verdad sobre su origen y los invitamos a compartir la feliz noticia con nosotros”, expresaron en el escrito que se hizo público. Las Abuelas anunciaron hace menos de un mes el hallazgo de Martín Ogando Montesano, nieto de una de las fundadoras del organismo de derechos humanos, Delia Giovanola, que hasta ayer era el último joven víctima del terrorismo de Estado que había recuperado su identidad.

martes, 17 de noviembre de 2015

Comenzó el juicio por la apropiación de PABLO GERMAN ATHANASIU LASCHAN

Con la ausencia a flor de piel

El ex agente de inteligencia de la Policía Federal de Rosario Enrique López, su mujer, Carmen Saunier, y el comisario Juan Dib comenzaron a ser juzgados por la apropiación del hijo de Angel Athanasiu y Frida Laschan, quien se suicidó hace menos de un año.

  Por Ailín Bullentini

En junio de 1976, el ex agente de inteligencia de la Policía Federal de Rosario Enrique López inscribió como hijo propio a Pablo Germán Athanasiu Laschan. Lo nombró Carlos López en un trámite para el que presentó un certificado de nacimiento que aseguraba, falsamente, que su concubina, Carmen Saunier, había parido al niño. Según la fiscalía y Abuelas de Plaza de Mayo, López y Saunier recibieron en la sede rosarina de la Federal, de manos del entonces comisario Juan Dib, a ese bebé que había sido secuestrado meses antes junto a sus verdaderos padres, militantes del PRT-ERP que permanecen desaparecidos. Ayer, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal número 5 de la ciudad de Buenos Aires comenzó el debate oral en el que se determinarán las responsabilidades penales por la sustracción y la apropiación de Athanasiu Laschan quien conoció su verdadera identidad hace dos años y se suicidó hace poco menos de uno; la alteración de su estado civil y la falsificación de documentos que acreditaban quién era. El caso, para Pablo Parenti, titular de la unidad fiscal especializada en apropiación de niños durante la última dictadura y representante del Ministerio Público en el debate junto a Miguel Osorio, “claramente exhibe el vínculo estrecho entre el terrorismo de estado y el robo de bebés durante la última dictadura: los acusados de entregar y de apropiarse de Pablo Athanasiu Laschan eran partícipes activos de la estructura represiva del Estado”. López y Dib se negaron a declarar. Por un “contratiempo doméstico”, Saunier no participó de la audiencia, aunque deberá acudir a la siguiente, que se llevará a cabo el viernes próximo.

Los jueces Adriana Palliotti, Oscar Hergott y Daniel Obligado inauguraron el juicio con la lectura de las acusaciones en contra de los imputados López y Dib. El viernes, el tribunal deberá definir sobre el pedido de suspensión del juicio en contra de Saunier que realizó su defensa. La apropiadora de Pablo Athanasiu Laschan sufrió un ACV meses atrás, aunque los peritos consideraron que está en condiciones “tanto físicas como psíquicas” de participar del juicio.

López y Dib sí estuvieron presentes ayer, aunque se negaron a declarar. El tribunal ordenó la lectura de lo expresado por Dib durante la instrucción, cuando negó todo vínculo con los delitos por los que se lo acusa. De López no hay declaración alguna, ya que siempre prefirió el silencio.

La querella de Abuelas de Plaza de Mayo responsabilizó a la pareja de criar a Pablo Germán Athanasiu Laschan “en un ambiente falso, de imponerle lazos familiares falsos en el marco de una realidad falsa; de alterar su identidad con nombres y apellidos extraños”. “Sus familias realizaron constantes reclamos a las autoridades argentinas, sin éxito. Pero jamás prestaron confianza a López y Saunier” para que ellos lo inscribieran como hijo propio, sostuvo Iud en el requerimiento de elevación a juicio.

Angel Athanasiu y Frida Laschan, los padres, eran militantes chilenos del Movimiento de Izquierda Revolucionaria cuando la dictadura pinochetista los obligó a escapar hacia Argentina, en 1974. Frida le contó a su papá, a principios de 1975, que estaba embarazada. Pablo nació en octubre de ese año. En abril de 1976 los tres fueron secuestrados y llevados, se cree, al centro clandestino Automotores Orletti. Angel y Frida permanecen desaparecidos y, mientras pudieron, sus familias biológicas nunca dejaron de buscarlos. En 1982, Abuelas de Plaza de Mayo radicó la denuncia por la apropiación de Pablo en el juzgado de María Servini de Cubría, que luego fue ratificada por su abuelo materno. Pasaron tres décadas; los abuelos maternos y paternos de Pablo fallecieron en el camino, sin poder conocerlo. La causa judicial avanzó cuando el joven buscado se convirtió en el nieto número 109 identificado por Abuelas de Plaza de Mayo. Pablo se suicidó en abril pasado.

No es el único delito de lesa humanidad por el que López está siendo investigado. De hecho, llegó al juicio oral que comenzó ayer detenido en Marcos Paz. Dib, por su parte, también está sospechado de haber participado en secuestros y torturas en Rosario. En cuanto a él, las partes acusadoras también coinciden en señalarlo como el “entregador” del hijo de Angel y Frida, por lo que le endilgan la participación necesaria en su retención, ocultamiento y alteración de su estado civil. Cuando el hecho bajo análisis sucedió, Dib era comisario de la delegación rosarina de la Policía Federal y López, agente de inteligencia de esa fuerza, estaba a su cargo, aseguraron tanto la fiscalía cuando la querella en sus respectivos requerimientos.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Mi querida Clara Anahí te sigo buscando


Mi querida Clara Anahí te sigo buscando. 

Los nietos que han sido entregados a otras familias, al igual que vos, siguen apareciendo porque cada uno dentro suyo algo les dice que su verdadera identidad es otra. 

Ya han transcurrido 39 años desde la última vez que nos vimos, tenías tan solo 3 meses y eras una beba hermosa. 

Hoy sos una mujer hermosa y así es como continuo buscándote. 

A las dos nos esta costando encontrarnos pero siento que nos falta muy poco. 

Tienes a una abuela, tíos y primos que te esperamos... 

Espero que te llegue este mensaje mi amor.


viernes, 6 de noviembre de 2015

Mientras buscábamos a Martín, perdimos a Virginia.

Ayer 5 de Noviembre se conoció la noticia de la aparición de Martín Ogando, hijo de Stella Maris Montesano y Jorge Oscar Ogando.
Al enterarnos de este acontecimiento nos invadió una mezcla de sensaciones, que van desde la satisfacción a la pena y la tristeza.
Porque Martín además de ser nieto de Delia Giovanola de Califano, una de las doce fundadoras de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, es hermano de Virginia Ogando.

Virginia comenzó a militar en HIJOS La Plata en 2005, en la comisión de HERMANOS, espacio que eligió para buscar incansablemente a Martín. Fue ese mismo año que viajamos con ella a Pinamar rastreando un dato que le llegó sobre un chico que podría ser su hermano.
Compartimos con ella asambleas, cumpleaños, asados. Cada paso que Virginia daba tenía un fin: la búsqueda de su hermano. Fuimos también partícipes de la desilusión que le producía cada análisis de ADN que daba resultado negativo, y tratábamos de acompañarla en su dolor.
En agosto de 2011 Virginia se suicidó en Mar del Plata. Su fallecimiento nos generó una impotencia infinita, y nos dejó un vacío inconmensurable.
Al leer en el comunicado emitido por Abuelas, que entre 2006 y 2008, se recibieron tres denuncias anónimas, por teléfono y por mail, en las que se planteaba que quien hoy sabemos es el nieto de Delia y el hermano de Virginia, había sido inscripto como hijo propio de quienes decían ser sus padres, nos llenamos de preguntas, tales como:
¿Por qué se hizo caso omiso a esas denuncias que hacía más de ocho años habían sido recibidas en la Asociación Abuelas? ¿Si se hubiesen investigado a tiempo, hoy Virginia estaría dándole ese anhelado abrazo a Martín?
¿Por qué el Ministro de Ciencia y Tecnología Lino Barañao se empeña es desguazar y trasladar el Banco Nacional de Datos Genéticos, que funciona en el Hospital Durand, en óptimas condiciones desde 1987, siendo que es este la herramienta que se ha encargado de restituirle la identidad a 118 jóvenes?
Seguimos sosteniendo que la restitución de la identidad de las personas apropiadas durante la dictadura es una obligación del Estado, no un patrimonio de un organismo de DD.HH.

Por otro lado, vemos con preocupación la situación del predio del ex Centro Clandestino de Detención "Pozo de Banfield”, donde nació Martín Ogando, frente a una serie de actividades y anuncios oficiales respecto a la inminente utilización del lugar como un “Espacio de Memoria”. A nuestro entender, la medida de no innovar, ordenada por el juez Corazza en 2006, continúa vigente, porque continúa en curso la investigación sobre los crímenes aún impunes cometidos en ese lugar, por lo tanto el lugar debe ser debidamente preservado hasta que se hayan concluido las investigaciones judiciales.
Ninguno de los sectores kirchneristas que se disputan el predio, realizaron aportes sustanciales para el avance de la causa N° 26 por los crímenes en el Pozo de Banfield. Ese expediente tuvo un tortuoso derrotero. El primer tramo fue elevado a juicio oral en abril de 2012, con una pobre instrucción en la que Corazza sólo imputó a 7 represores por 134 casos. En un segundo tramo el juez procesó a 15 represores más, pero les otorgó automáticamente la prisión domiciliaria.
Estamos convencidos que la muerte de Virginia es consecuencia del secuestro de sus viejos, la apropiación de su hermano y las marcas que a largo plazo deja el Terrorismo de Estado. Y que la responsabilidad es de un Estado ausente que tardó demasiado en hacer lo que debería haberse hecho hace mucho.
Quienes la conocimos, hoy queremos recordar más que nunca a Virginia, emocionados al releer las palabras que le escribía en una de sus tantas cartas llenas de amor a su hermano:
“Y, por esas cosas que tiene la magia del pensamiento, al ver tanta y tanta gente festejando, me vi y nos vi, cantando entre esa multitud, y sentí que estaba junto a vos alegre y feliz y que, como consecuencia de tanta memoria acumulada, aquel naufragio se había transformado en dulce reencuentro.”

¡Bienvenido Martín!
¡Delia te abrazamos bien fuerte!
¡Hasta siempre querida compañera Virginia!!
¡30.000 detenidos-desaparecidos PRESENTES!