Mostrando entradas con la etiqueta BNGD. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta BNGD. Mostrar todas las entradas

domingo, 12 de octubre de 2014

Nuevo reclamo por el inminente traslado del Banco de Datos Genéticos

El control de una institución emblemática El Gobierno convalidó el concurso para designar como nueva directora a una médica que es accionista de un laboratorio privado.

Protesta. Abuelas y una nieta, contra el desguace del BNDG /GERARDO DELL’ORO

 Organismos de derechos humamos lamentaron ayer que se haya dado “un nuevo paso en la privatización del Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG)” tras la validación del Ministerio de Ciencia del concurso que ubicó en el primer lugar de postulantes para su presidencia de Mariana Herrera Piñero.

La mesa Todos por el Banco Nacional de Datos Genéticos, que integran la Asociación de ex detenidos-desaparecidos (AEDD), Asociación de Profesionales en Lucha, Colectivo Memoria Militante, HIJOS La Plata y la Agrupación por los Derechos Humanos “¿Quiénes somos?”, viene oponiéndose al desguace y traslado del BNDG ala órbita del Gobierno Nacional, más específicamente al Ministerio de Ciencia y Tecnología.

El BNDG fue creado en 1986, y funcionó desde entonces con autonomía en el Hospital Durand, que depende del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Con prestigio ganado alrededor del mundo, fue el encargado de identificar infinidad de restos de desaparecidos y hacer los análisis que permitieron la recuperación de 115 nietos por parte de las Abuelas de Plaza de Mayo. Hoy se sigue dedicando a ese resabio doloroso de la historia de los 70, pero la mayor parte de su tarea cotidiana tiene que ver con casos actuales en los que hay dudas sobre paternidad u otras vínculos familiares.

Pero en 2009, con el impulso del kirchnerismo, se sancionó la ley 26.548 para el desguace del BNDG y su conversión en una plataforma de un nuevo Instituto de Genómica Humano dentro del Ministerio de Ciencia Nacional. Además, restringió su competencia sólo a los casos de delitos lesa humanidad cometidos hasta 1983, dejando el resto de la tarea en manos de instituciones privadas que hasta ahora competían con el BNDG. De uno de esos laboratorios privados, Genda, es accionista Herrera Piñero, la primera precalificada en el concurso que ahora fue convalidado por el ministro Lino Barañao, a pesar de la impugnación de las ONG.

El traslado del BNDG a un nuevo edificio sobre la Avenida Córdoba sería inminente.

La última preocupación entre sus profesionales es la posibilidad de que sea intervenido el sistema informático, que atesora 253 muestras de otras tantas búsquedas de nietos probablemente desaparecidos en la dictadura que aún son buscados por sus familiares, para reemplazarlo por un nuevo de una empresa vinculada familiarmente a Herrera Piñero.

“La sanción de la ley 26.548 fue el primer paso en el desguace del BNDG para convertirlo en una plataforma asociada a capitales interesados en el negocio de la medicina genómica”, aseguraron las ONG en un comunicado difundido ayer, en el que agregaron que “la restricción de la competencia del BNDG ha convertido el derecho a la identidad en un negocio para un puñado de laboratorios privados”.

Las organizaciones que encabezan el reclamo se comprometieron a seguir luchando desde la mesa conjunta “impugnando el concurso por vía judicial”, batallando contra la privatización del BNDG y a favor del acceso universal al derecho a la identidad”.

domingo, 8 de diciembre de 2013

No al traslado del BNGD : Los motivos de los familiares

Quiero explicar porqué junto con otros familiares nos oponemos al traslado del BNDG y porqué algunos familiares y compañeros piden que la justicia declare la inconstitucionalidad de 2 artículos de la ley 26548 reglamentada este año.

La respuesta es muy simple: El BNDG es la herramienta que va a permitir que mi hermana junto con tantas otras personas apropiadas siendo bebés puedan saber quiénes son.

Junto con otros familiares y compañeros, Chicha y Mirta defienden al BNDG que ayudaron a crear y que está funcionando perfectamente. Lo intentan defender a través de una causa judicial, porque las modificaciones que se pretenden realizar pueden perjudicar su funcionamiento.

Lo defienden de una mezquindad incomprensible que modificó el objeto para el cuál fue creado y restringió el acceso al BNDG y al derecho a la identidad.

Varios compañeros y familiares, nos opusimos en primer lugar a la sanción de la ley 26548 que no “reglamenta al BNDG” cómo se quiere hacer creer, sino que modifica entre otras cosas, el objeto fundacional del Banco que fue creado por la ley 23511 en 1989.

En el año 2009, a pesar de las cartas enviadas a los legisladores se negó cualquier posibilidad de debatir los artículos que consideramos perjudican el funcionamiento del Banco y sobre todo aquellos que lesionan derechos adquiridos.

Se esgrimió en aquel momento (y se sigue esgrimiendo!) que esta ley iba a acelerar los tiempos de los análisis, cuando los tiempos de los análisis, por lo menos desde el año 2006 a la fecha, son los que corresponden (1 a 2 meses según la complejidad de cada caso). Y la verdadera dificultad para la identificación de nuestros familiares apropiados no se encuentra en esta instancia sino en las previas: su paso por la justicia en la que muchos jueces y fiscales demoran por años las investigaciones o directamente las obstaculizan, o en su paso por la CONADI, creada en 1992 y regulada por la ley 25457 del 2001, una ley de una carilla y media que aun no ha sido reglamentada.

El traslado que ahora se quiere llevar a cabo se apoya en la ley 26548 y su reglamentación deficiente e incompleta de principios de este año.

Quiénes seguimos de cerca este proceso de cambio que se quiere instrumentar en el BNDG, vimos con asombro y angustia cómo a fines del año pasado se nombró a una persona completamente inadecuada para llevar a cabo la tarea del “traspaso de órbita” y cómo esta persona, que perseguía otros fines para los recursos del BNDG, fue la encargada de “acondicionar” el lugar al cuál se quiere mudar al BNDG. Un lugar más chico que no contempla las necesidades de funcionamiento de las distintas áreas técnicas del Banco.

A pesar de que dicha persona no se encuentra más en esa función se insiste con un traslado que va a perjudicar el funcionamiento de un organismo que dio sus primero pasos en el sector de inmunología del Hospital Durand en 1984 y en estos 29 años ha funcionado en pacífica convivencia con dicho servicio.

Es preciso aclarar que el BNDG no es propiedad de ninguna organización, sino de quiénes hemos dejado sus muestras allí, ya que estas muestras conforman el Banco.

Clara Petrakos